top of page

NINGÚN DOLOR HACIA LA MUERTE

  • Santuario Almico
  • 1 dic 2020
  • 1 min de lectura

En el conocimiento de que la muerte no existe, hemos transitado miles y miles de veces entre en plano espiritual y el material, debemos pensar que estamos viviendo en un cuerpo un tiempo limitado para hacer unos trabajos que hemos acordado antes de venir al plano material y poder elevar nuestro nivel de conciencia.


Por lo tanto, tenemos que ver la muerte como algo natural tanto para nosotros como para todos los seres que nos rodean, despidiéndoles si se van como lo mejor para ellos, desprendiéndonos de nuestro apego, siendo una separación temporal, ya que nos reencontraremos con estos seres queridos al otro lado.


Tenemos que tener en cuenta que cuando nacemos en este mundo físico también nos separamos de seres queridos que no encarnan en este momento, y sin embargo no es para nosotros un trauma, ya que nuestro espíritu entiende que es la mejor manera de progresar.


Si razonamos esta realidad muchos problemas, traumas y depresiones que son consecuencia de la muerte de un ser querido desaparecen. Nuestro ser espiritual va a continuar viviendo de todas formas, sea ligado al cuerpo o desligado de éste, y en ambos casos, lo que haya aprendido formará parte de él y servirá para seguir evolucionando. Puntos de luz.

 
 
 

Comentarios


bottom of page